Esta semana se estrenó Solo se vive una vez, el primer gran protagónico de Peter Lanzani en la pantalla grande. Un film que reúne grandes nombres locales como internacionales. Un film con tintes hollywoodenses que enseña que se puede hacer un cine argentino diferente.

 

 

El cine nacional desborda de gran cantidad de películas que se estrenan a lo largo del año, pero más del 90 por ciento de esas producciones no pasan de unas pocas salas y terminan siendo obligatoriamente del circuito selecto, y no por ser buenas, sino porque el cine nacional en su pretensión de acercarse al cine europeo, pasa a ser un cine para pocos. Solo se vive una vez, muestra una vez más el que el camino de un cine bueno y popular es posible si se tiene ganas de hacerse.

 

Con Peter Lanzani a la cabeza, que se puso la mochila bien calzada en los hombros soportando el vértigo de la promoción y presentación como pocos actores lo hacen, el film llega a las salas nacionales con mucho del cine que gusta a todos, Humor, personajes exóticos pero queribles y muchos explosivos. sin dudas, nada que envidiarle a la máquina industrial de Hollywood.

 

 

Cuenta con actores de la talla de Pablo Rago, Luis Brandoni, la marketinera China Suarez y actores internacionales como Santiago Segura y el increíble Gérard Depardieu en el rol de un capo mafioso, que no es necesario aclarar, que supo adaptarse al film aunque no esté jugando en las primeras ligas como está acostumbrado en su extensa trayectoria.

 

Lanzani interpreta a Leo, un estafador de poca monta dedicado a filmar los encuentros sexuales de su socia (Suárez) con hombres adinerados para después extorsionarlos. Se ve envuelto en el asesinato de un científico (otro español conocido: Carlos Areces), a raíz de una lucha por la patente de un producto químico relacionado con la industria frigorífica. El estar en el lugar menos indicado en el momento más inoportuno lo obliga a adoptar una nueva identidad y esconderse en la sinagoga precedida por el rabino Mendi (Luis Brandoni), siempre con el malvado Duges (Gerard Depardeu) y su secuaz Tobías (Santiago Segura) siguiéndole la huella entre reuniones ultra secretas.